
La falta de vivienda asequible, combinada con la presión del alquiler vacacional, sigue empujando a las cadenas hoteleras a implicarse directamente en facilitar el alojamiento de su plantilla ante la dificultad creciente para encontrar personal, especialmente en destinos turísticos como Baleares y Canarias (Ofensiva de Meliá, Barceló e Iberostar para captar personal para verano).
Según recoge El País, Barceló ha optado por alquilar pisos e incluso edificios completos para sus empleados, además de seguir ofreciendo estancias dentro de sus propios hoteles. En algunos casos, el coste del alquiler lo asume íntegramente la empresa, mientras que en otros se reparte con el trabajador o lo paga este último.
Meliá también ha puesto en marcha su propia estrategia. La compañía ha adquirido terrenos en varias localizaciones, entre ellas Ibiza y Menorca, con el objetivo de levantar promociones residenciales para su plantilla. Aunque no ha desvelado los detalles de inversión ni el tamaño de los proyectos, su intención es ofrecer estos alojamientos sin coste alguno para los empleados, siguiendo el modelo que ya aplican en algunos de sus hoteles (El nuevo plan de Meliá para solucionar la falta de personal).
En el caso de Spring Hoteles, la respuesta ha sido aún más decidida. La cadena con sede en Tenerife ha adquirido dos edificios inacabados que transformará en viviendas para su plantilla. La inversión prevista ronda entre 12 y 16 millones de euros, y asegura que ya está buscando nuevas oportunidades similares en la zona.
Uno de los inmuebles, con capacidad para 32 pisos, se destinará a mandos intermedios. El otro, más grande, estará enfocado al personal de base. Los precios del alquiler oscilarán entre los 200 y los 400 euros mensuales.
Por otro lado, Gloria Thalasso & Hotels ha comprado una parcela en Lanzarote donde prevé construir hasta 60 viviendas para su personal. La compañía, que actualmente destina gran parte de sus recursos a la construcción de un nuevo hotel, confía en poder iniciar el proyecto residencial en cuanto cuente con la financiación necesaria. El coste estimado ronda los 12 millones de euros.

