
“No se está haciendo nada y no estamos preparados para recibir 100 millones de turistas internacionales”. Así lo afirma en declaraciones a Preferente el presidente de Room Mate, Kike Sarasola, que asegura estar “preocupadísimo” por la inacción de las administraciones públicas españolas (Prohens culpa a la izquierda de la saturación).
El empresario, que menciona los problemas en la alta velocidad ferroviaria y la saturación en determinados aeropuertos, advierte que “al final vamos a morir de éxito y vamos a dar un mal servicio”.
“Se nos está culpando a nosotros, y la culpa no es nuestra. Es de la falta de planificación. Los políticos, los empresarios, la gente local y toda la industria tenemos que sentarnos y decidir qué modelo de negocio y qué modelo de país queremos”, sostiene.
A su juicio, una solución podría ser “establecer cupos”. “No soy fan de esta medida, pero hay que hacer algo ya porque si no, lo que conseguiremos es que los visitantes internacionales no quieran repetir”.
“Tenemos que empezar a hacer cupos en todos los sitios que están sobresaturados. Por ejemplo, en la Sagrada Familia o en el parque nacional del Teide. Imagine que en un concierto de Taylor Swift con capacidad para 70.000 personas entran 75.000. Sería inseguro y nefasto. Algo similar ocurre en las ciudades”, prosigue.
“No podemos dejar que esto crezca y crezca, que la gente se vaya descontenta y que los residentes estén en contra del turismo. Ya estamos viendo situaciones como en Barcelona, con visitantes internacionales a los que se les dice “tourists go home”, algo que antes no se veía en España”, lamenta (Jet2 apunta al alquiler ilegal como motor de la turismofobia en España).
Sarasola critica también la animadversión que muestran determinados partidos políticos hacia la primera industria del país. “Es muy fácil culpar al turismo y al turista. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Prohibimos? No. Regulemos, pensemos y busquemos medidas”, sentencia.

