
Joaquín Pérez Crespo, el fundador del Gran Hotel Bali, murió ayer martes en Benidorm, donde había fundado un imperio empresarial, el grupo Bali.
Pérez Crespo se había dedicado muchos a la construcción, cuya obra más importante fue el Gran Hotel Bali, el más alto de Europa y un edificio simbólico de Benidorm. El grupo hotelero está compuesto, además, por el hotel Benidorm Centre y el Cabana.
Fue un empresario que creyó siempre en Benidorm y que invirtió todos sus excedentes en la ciudad, consiguiendo en parte por su aportación, que el destino sea hoy un referente turístico de primer nivel.
El gran hotel se comenzó a pergeñar en 1987, bajo el marco del grupo hotelero La Marina. Pérez Crespo, con otros integrantes del grupo, abandonó La Marina y en 2001 nació formalmente la sociedad Grupo Bali, para gestionar esta construcción, que suponía definitivamente apostar por la construcción en vertical, no aceptada unánimemente.
Las obras duraron 14 años y emplearon más de 780 obreros. La inauguración tuvo lugar en 2002.
Hace unos meses la corporación vio cómo el poder pasaba a nuevas generaciones, dejando a Pérez Crespo el papel de referente del grupo y de la ciudad en general.

