
La suspensión de la alta velocidad entre Andalucía y el resto de España tras el accidente de Urda ya está provocando una avalancha de cancelaciones en los hoteles para el puente de Todos los Santos. Las empresas advierten de que la interrupción del corredor ferroviario amenaza tanto la llegada de visitantes como la confianza en uno de los principales medios de acceso a la ciudad (Otro duro golpe al turismo andaluz y a la imagen de España).
La Asociación de Hoteleros de Sevilla y Provincia habla de una “ola de cancelaciones” desde el miércoles, con reservas que se anulan o modifican en cascada. Según apunta El Mundo, antes del siniestro, los establecimientos contaban con una ocupación media del 84% para las tres noches del puente. La organización también alerta de la suspensión de reuniones corporativas y eventos institucionales, que dependen en buena medida de las conexiones ferroviarias.
La dimensión del problema se explica por el volumen de viajeros que mueve esta ruta. La conexión entre Sevilla y Madrid registra unos 47 trenes diarios y alrededor de 10.000 pasajeros. Según los cálculos de los hoteleros, entre el 60% y el 70% de quienes llegan desde Madrid en alta velocidad pernoctan en la capital andaluza. Parte de esos visitantes está buscando alternativas, pero la disponibilidad de vuelos, autobuses y coches de alquiler se ha reducido.
El corte también amenaza la actividad de grandes citas previstas en la ciudad. El Salón del Motor, que se celebra hasta el 2 de noviembre, y el Salón Internacional del Caballo (Sicab), programado del 17 al 22 de noviembre, dependen de la llegada de visitantes y profesionales de fuera de Sevilla. Este último evento reúne habitualmente a unos 200.000 asistentes y genera un impacto económico superior a los 40 millones de euros.
Más allá de las pérdidas inmediatas, los empresarios sitúan el principal riesgo en el deterioro de la imagen de la alta velocidad. La Asociación de Hoteleros recuerda que el corredor ya sufrió un descenso del 25% de pasajeros durante el primer trimestre de 2026 tras el accidente de Adamuz.
El precedente de Málaga tras el cierre de su conexión ferroviaria con Madrid por el accidente de Adamuz también preocupa al sector. En aquel entonces, los empresarios de la Costa del Sol cifraron en más de 1.300 millones de euros el impacto económico de los tres meses de interrupción, con descensos de ocupación hotelera de hasta el 30% en las primeras semanas, por lo que las consecuencias en este caso pueden ser similares o incluso peores.

