Johnson da esperanzas a la aviación para el verano

Johnson da esperanzas a la aviación para el verano

El Gobierno no está dispuesto a que se cuelen contagiados, con lo que exige medidas preventivas
Easyjet ha avisado: no es posible volar si el viajero tiene que hacerse dos pruebas PCR y estar encerrado en casa durante diez días

Todo el mundo sabe que hacer que un gobierno corrija una decisión es mucho más complicado que evitar previamente que la adopte. Por eso, ahora mismo las aerolíneas británicas no cesan de presionar al Gobierno de Londres para intentar salvar el verano que viene.

Las cosas están así: a partir del 17 de mayo se va a poder volar desde Gran Bretaña. Pero eso no basta para que haya actividad aeronáutica. Es necesario que se pueda volar a los países europeos, que son los que cuentan. El Gobierno no está dispuesto a que se cuelen contagiados, con lo que exige medidas preventivas. Hasta ahora, esas medidas eran dos: aislamiento en un hotel durante diez días, pagando 1.700 euros de costes, si el país de procedencia es peligroso (color rojo); o diez días de aislamiento en casa, con dos PCR necesariamente negativas, si el país no es de máximo riesgo (color ámbar). Como se da por descontado que Europa, España, Portugal y probablemente algún otro país, estarán en ámbar, esto afectaría a todo el negocio de los viajes.

Este martes por la mañana, el director general de Easyjet, Johan Lundgren, en nombre de sus colegas, fue contundente: no es posible volar si el viajero tiene que hacerse dos pruebas PCR y estar encerrado en casa durante diez días. Esto equivale a no permitir el viaje. Añadió que las PCRs cuestan dos o tres o cuatro veces más caras que el precio medio de nuestros billetes. De manera que esto no es realista.

La buena noticia vino a media mañana: el primer ministro, Boris Johnson, que hasta el momento sólo ha dicho que no se puede estropear el esfuerzo hecho –el país está en índices de contagios bajísimos– y que el 17 de mayo se podrá viajar, matizó que está dispuesto a implementar modos de control de los contagios que sean simples y baratos. Pero no precisó más.

Desde estos días, todos los ciudadanos británicos son invitados a hacerse pruebas de virus dos veces por semana, absolutamente gratuitas, con una tecnología diferente a las dos habituales. Aunque no lo dijo, el Gobierno puede estar contemplando la introducción de controles fronterizos más sencillos y más baratos para permitir por un lado que haya viajes –con precios finales no desorbitados por culpa de las PCRs– y por otro que no entren contagiados, especialmente de las variantes sudafricanas y brasileñas, las más temidas.

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