La SEPI esgrime tres informes independientes para defender el rescate de Plus Ultra

La SEPI esgrime tres informes independientes para defender el rescate de Plus Ultra

La aerolínea ha evitado la quiebra varias veces gracias al apoyo de empresarios venezolanos y el préstamo de una firma panameña, que ahora se beneficiarán de las ayudas públicas

La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) esgrime tres informes de entidades independientes para defender el rescate público de la aerolínea Plus Ultra, a la que se concedieron 53 millones de euros. Los informes fueron encargados al banco de inversiones Daiwa Corporate Advisory, a la consultora Deloitte y a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) y todos ellos dieron un veredicto favorable a la concesión de las ayudas públicas. El rescate se produce pese a la crítica situación financiera de la aerolínea, salvada varias veces de la quiebra por empresarios venezolanos y una firma panameña, que ahora se beneficiarán de las ayudas públicas.

El Gobierno defiende el rescate de Plus Ultra frente a las críticas de la oposición, que considera que la aprobación de las ayudas se ha producido de forma opaca y sin atender a razones estratégicas, debido al escaso peso en el sector de las aerolíneas y su delicada situación financiera. Frente a esas críticas, que relacionan también el apoyo público con la vinculación de los principales socios de la aerolínea con el régimen venezolano de Nicolás Maduro, el Ejecutivo objeta que el rescate se ha llevado a cabo de forma intachable y cumpliendo todos los requisitos técnicos. El principal argumento que emplea para defender su postura es que el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas que gestiona la SEPI encargó tres informes independientes a Daiwa Corporate Advisory, a Deloitte y a AESA para comprobar si la compañía cumplía los requisitos necesarios para recibir esas ayudas y todos ellos se pronunciaron favorablemente, informaron a El PAÍS fuentes gubernamentales.

Las tres entidades analizaron la situación anterior a la covid-19 y el impacto económico sufrido a causa de la pandemia, la capacidad para devolver las ayudas y el plan de viabilidad presentado por la compañía, que a su vez contó con el asesoramiento de Price Waterhouse Coopers para su elaboración. La propuesta de resolución fue aprobada por el Fondo de Solvencia (formado por representantes de los ministerios de Hacienda, Economía, Transportes e Industria) y, posteriormente, por el Consejo de Ministros del pasado 9 de marzo.

Los informes de Daiwa y Deloitte señalan que Plus Ultra cumple los requisitos de acceso al fondo, establecidos en el Real-Decreto aprobado por el Gobierno. Daiwa subraya que “la cuantía solicitada es suficiente y la compañía cumple con los compromisos asumidos, y el plan de viabilidad y calendario de repagos son razonables”, según las mismas fuentes gubernamentales. Para Daiwa, “la compañía ha de ser considerada estratégica por la relevancia para la economía española en términos de PIB y empleo del turismo, estrechamente relacionado con el sector en el que opera la compañía”. “Además de por la razón anterior”, continúa, “entendemos que también debe ser considerada estratégica dado que la desaparición de Plus Ultra implicaría la desaparición de otra compañía española con licencia tipo A [transporte comercial de pasajeros con aviones de mayor tamaño] y alejaría aún más [a España] de otros países europeos donde el sector también se considera clave como Alemania, Francia o Reino Unido. España ya tiene un número de compañías con licencia tipo A inferior a otros países”.

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Plus Ultra, en efecto, forma parte de las aerolíneas tipo A del hub de Madrid, consideradas estratégicas por el traslado de migrantes y turistas en un sector que es uno de los principales motores económicos. “Dentro de ese ecosistema, las compañías de pequeño tamaño juegan un papel relevante, puesto que cubren nichos de mercado complementarios a los servicios que proporcionan las compañías grandes, a las que prestan servicios de arrendamiento con tripulación para cubrir sus necesidades técnicas puntuales, entre otras. En ese sentido, la decisión sobre Plus Ultra se ha tomado considerando que las compañías de pequeño tamaño también son relevantes para el hub de Madrid y este criterio se tendrá en cuenta en otras posibles solicitudes que lleguen al Fondo de Solvencia”, según las fuentes consultadas.

Esas fuentes apuntan que, en el proceso de due dilligence (estudio de la documentación), Deloitte verificó la titularidad de las acciones y las retribuciones de consejeros y directivos sin que detectaran contingencias relevantes. Según la consultora, “Plus Ultra no ha sido condenada mediante sentencia firme a la pena de pérdida de la posibilidad de obtener subvenciones o ayudas públicas por delitos de prevaricación, cohecho, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias, fraudes y exacciones ilegales o delitos urbanísticos; no ha dado lugar, por causa de la que hubiese sido declarada culpable, a la resolución firme de cualquier contrato celebrado con la Administración; se halla al corriente de pago de obligaciones por reintegro de subvenciones o ayudas públicas y se halla al corriente en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y frente a la Seguridad Social impuestas por las disposiciones vigentes”.

Por su parte, AESA, dependiente del Ministerio de Transportes, encargada de evaluar la capacidad económica y financiera de los titulares de licencias de explotación concedida por la autoridad aeronáutica, concluye que “la situación financiera de Plus Ultra en el ejercicio 2020 es delicada, ya que estando no calificada como empresa en crisis al cierre de los años 2018 y 2019, experimenta un fuerte deterioro financiero principalmente motivado por los efectos de la pandemia y la dificultad de obtener financiación bancaria adicional, por lo que su supervivencia hace necesario que reciba la ayuda estatal transitoria solicitada a fin de hacer frente a los pagos previstos y mantener su operativa en los próximos 12 meses”.

Rascacielos en la Ciudad de Panamá.
Rascacielos en la Ciudad de Panamá.

El crédito de la sociedad panameña

Los tres informes que esgrime la SEPI contrastan con la situación financiera crítica que se dibuja en las últimas cuentas del ejercicio fiscal de 2019 depositadas en el Registro Mercantil y en la de los informes de auditoría que les acompañan. En ellas, se resalta que la compañía, además de presentar siempre pérdidas desde su constitución en 2011, ha tenido que recurrir en varias ocasiones a ampliaciones de capital y préstamos para escapar de una causa de disolución societaria por patrimonio negativo.

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