Ausencia de estudiantes extranjeros afectará a la economía canadiense

Ausencia de estudiantes extranjeros afectará a la economía canadiense

Las restricciones de viaje y el giro hacia la enseñanza a distancia por internet han reducido drásticamente el número de estudiantes internacionales en las universidades y colegios canadienses este otoño. Consecuencia de esto, se prevé la disminución del número de estos estudiantes en el mercado laboral de Canadá.

El número de nuevos permisos de estudio para estudiantes extranjeros expedidos por el gobierno de Canadá disminuyó en un 22,3% en el segundo trimestre de 2020 en comparación con el mismo período de 2019, en medio de los estrictos controles fronterizos de COVID-19 que han bloqueado la entrada de muchos nuevos estudiantes extranjeros al país.

Aunque no se conocen las cifras definitivas sobre el número de inscripciones para el semestre de otoño, las instituciones educativas canadienses esperan una disminución «significativa» de los estudiantes internacionales, según sus grupos de defensa. Esta ausencia reducirá drásticamente los ingresos de colegios y universidades en Canadá.

Esta disminución también tendrá un efecto dominó en el sector privado, dijo Denise Amyot, directora ejecutiva de Colleges and Institutes Canada.

«Muchas PYMES (pequeñas y medianas empresas) están preocupadas porque a menudo esos estudiantes internacionales se matriculan en campos de estudio donde los estudiantes locales se inscriben menos «.

Denise Amyot, directora ejecutiva de Colleges and Institutes Canada.

Esto significa una potencial escasez de mano de obra para algunos empleadores, con menos estudiantes a corto plazo para llevar a cabo prácticas y pasantías, y luego una caída a largo plazo en el número de nuevos graduados que se incorporan a la fuerza laboral.

La tasa de desempleo de Canadá estaba cerca de sus niveles más bajos en 40 años antes de la pandemia. Aunque se perdieron unos 3 millones de puestos de trabajo en el momento más álgido de los cierres, desde entonces se han recuperado unos dos tercios de los empleos perdidos.

Muchos estudiantes extranjeros trabajan en sectores de gran demanda laboral, como los servicios de salud, la administración de empresas, la minería, la manufactura y las tecnologías de la información, además de las tecnologías emergentes, dicen los educadores.

El problema es más agudo en regiones rurales o remotas de Canadá, donde la fuerza de trabajo envejece rápidamente y los jóvenes tienden a migrar a los grandes centros urbanos.

«La inmigración y los estudiantes internacionales son elementos clave de nuestra estrategia de crecimiento de la población en el Canadá atlántico», dijo Joel Richardson, portavoz de Cooke Aquaculture, una empresa canadiense de mariscos con operaciones en 10 países.

Esta compañía ya enfrentaba dificultades para cubrir sus necesidades laborales antes de que las autoridades de gobierno ordenen el cierre de la frontera como medida de control de la pandemia. Actualmente esta empresa tiene unos 100 puestos de trabajo disponibles, y se enfrenta a la presión adicional creada por un número menor de estudiantes internacionales en los campus locales.

Cooke Aquaculture suele contratar a esos estudiantes extranjeros después de su graduación para empleos de oficina y mano de obra calificada. La escasez de trabajadores ha llevado a la empresa a ofrecer también puestos de empleo a tiempo parcial y de verano a los estudiantes.

«Tenemos mucha necesidad de personas con experiencia internacional y con capacidades multilingües», dijo Richardson.

Estudiar en una universidad canadiense ha sido durante mucho tiempo un camino hacia la ciudadanía para trabajadores extranjeros cualificados y ese atractivo ha ido en aumento en los últimos años, en parte debido al clima político y la retórica antiinmigrante al sur de la frontera bajo la presidencia de Donald Trump.

Los nuevos permisos de estudio otorgados por Canadá a los estudiantes internacionales aumentaron un 52,2% entre 2016 y 2019.

Este crecimiento en el número de estudiantes extranjeros ha sido una ganancia inesperada para las universidades y colegios canadienses. Las matrículas para los estudiantes extranjeros son más elevadas que las que pagan los estudiantes nacionales por los mismos cursos. Se calcula que los estudiantes extranjeros aportan unos 21.600 millones de dólares canadienses al PIB de Canadá cada año, según una estimación del gobierno hecha en 2018.

Aunque algunos estudiantes con permisos de estudio válidos tienen permiso para ingresar a Canadá en estos tiempos de pandemia, a la mayoría de los estudiantes de primer año no se les permite.

Los grupos de cabildeo de las universidades quieren que las reglas sean más flexibles, con directrices más claras. Muchas universidades han establecido programas formales de cuarentena para los estudiantes internacionales que entran al país.

El Centennial College de Toronto, donde los estudiantes internacionales suelen constituir entre el 40 y el 50% del alumnado, ha modificado docenas de sus programas para que puedan ser llevados a cabo totalmente en línea este otoño. Los administradores espera que las inscripciones internacionales bajen un 25% por debajo de los objetivos establecidos antes de la llegada del Covid-19.

«Tenemos una población que envejece, por lo que necesitamos traer gente capacitada al país», dijo Virginia Macchiavello, la directora internacional de la escuela. «Tenemos que cambiar nuestra mentalidad.

Ella sostiene que en lugar de pensar que “son sólo estudiantes internacionales”, hay que pensar que en realidad “son futuros canadienses».

Fuentes: Reuters / CBC / Canadian Press / RCI

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