OPINION: Oportunidades mineras para las nuevas autoridades

Las nuevas autoridades tienen el deber de llevar a puerto seguro la economía dominicana, cruzando por el océano tempestuoso del Covid-19 de la mano de la minería metálica y no-metálica, hasta cerrar el ciclo que activa y le da vida a los otros sectores que apuntalan las finanzas nacionales. 

Antes de entrar específicamente a compartir con ustedes, esas coyunturas que nos ofrece este sector, básico de materias primas y productos terminados, es preciso mencionar que la República Dominicana es un país minero a su escala y que esta puede coexistir con la agricultura, agropecuaria, turismo, zona franca, industrias y otros tipos de empresas e infraestructuras.

De hecho, en los países donde se descubren yacimientos de minerales e hidrocarburos que puedan extraerse económicamente, con responsabilidad ambiental y social son desarrollados con la anuencia del Estado, quien en cumplimiento de las leyes mineras y ambientales como también de los acuerdos internacionales, los promueve, aprueba y fiscaliza, para que esos valiosos hallazgos dinamicen adecuadamente sus economías.

Así las cosas, la industria minera nacional tiene la capacidad de mantenerse durante el nuevo cuatrienio presidencial y congresual, en la delantera de las exportaciones nacionales y aportes fiscales, lo que implica que desde el primer día de las nuevas autoridades pueden contar con sus valiosos aportes.

De igual manera, las nuevas autoridades tienen el deber de valorar y promover el sector minero, el cual no es excluyente con el desarrollo de los otros sectores que componen la economía diversificada y circular que permite una estabilidad económica bien valorada dentro y fuera del país.

De igual modo, en tiempo de crisis donde suele haber una necesidad imperiosa de manejar los recursos económicos de la forma más idónea y con la pulcritud que el caso amerita, la admisión del país a la Iniciativa de la Transparencia de la Industria Extractiva (EITI por sus siglas en Inglés) es una herramienta probada con éxito en la minería metálica en más de 50 países.

El EITI es en esencia una alianza que reúne a gobierno, empresa y grupos sociales de los distritos mineros para desarrollar e implementar los criterios de transparencia en los pagos y rentas que provienen de las empresas mineras, tan necesaria en estos tiempos.

Asimismo, es oportuno que las nuevas autoridades conozcan e investiguen los avances tecnológicos de la minería responsable de hoy en día, que no es la misma de los siglos anteriores.

El compromiso ambiental minero para mitigar y restaurar los impactos al medio ambiente, es uno de lo más completo cuando se compara con otras industrias que cumplen también las obligaciones con el hábitat natural que impactan.

La industria minera hace tiempo que implementa planes de cierre concurrente o en paralelo con las operaciones productivas, y cuenta con la asignación de fondos en cada año fiscal productivo, para cumplir el plan de cierre y post cierre después de su vida económica, lo que garantiza que no dejarán pasivos ambientales dentro de sus concesiones mineras, como lo exige la licencia ambiental de cada proyecto y los convenios internacionales para la industria extractiva.

En la próxima entrega sobre este tema, continuaremos tratando otras oportunidades que pudieran tomarse en cuenta para la recuperación económica de la mano de la minería responsable en pleno siglo XXI para salir de la crisis mundial del covid-19.

josesena@hotmail.com

JPM

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