Barceló detecta un comportamiento cada vez más dividido en las reservas para este verano: crece, tanto la compra con más de cuatro meses de antelación, como la contratación de última hora (El tirón de la venta anticipada de viajes contiene la erosión de los márgenes).
Según apunta Expansión, la cadena observa un aumento de las reservas realizadas con más de 120 días, mientras que también se mantiene una elevada actividad en los 30 días previos al viaje, especialmente en el tramo más inmediato.
El fenómeno “última hora” también está siendo observado por otras compañías. Hesperia señala que la demanda se concentra cada vez más en el corto plazo, lo que está aumentando la importancia de adaptar las tarifas a la evolución de las reservas. A su juicio, responde a una modificación de los hábitos de compra y no necesariamente a una pérdida de demanda.
Esta evolución convive con una temporada en la que el precio está ganando peso frente a la ocupación. Barceló prevé cerrar el periodo de junio a septiembre con una ocupación media del 73,5%, mientras las tarifas crecerían más de un 4% y el RevPAR cerca de un 3%. El comportamiento es desigual según los destinos, con Baleares entre los mercados más fuertes, con ocupaciones que rondan el 91%.
Por mercados emisores, Reino Unido, Alemania y Francia mantienen su peso, mientras Estados Unidos gana protagonismo. Barceló también detecta avances destacados de los clientes procedentes de Polonia y Suiza. Igualmente, el mercado estadounidense figura entre los que más crecen para varias cadenas, debido también a su mayor capacidad de gasto.

