Diferentes líderes del sector turístico español vienen transmitiendo a Preferente que sus ventas en lo que llevamos de julio están es descenso y lejos de lo esperado hace dos meses, cuando se llevaba una racha de consumo disparado de viajes. (Alarma hotelera: las reservas llevan una quincena frenadas)
Hace alrededor de entre seis y ocho semanas, ya se registró un freno generalizado, súbito y mundial de las reservas de vacaciones, aunque se tenía confianza de que sería algo puntual y estaba ocasionado por las elevadas tarifas hoteleras, lo que llevaría a un repunte en la ‘última hora’.
Sin embargo, las ventas han permanecido estancadas todo junio, y el arranque de julio está saldándose con las primeras bajadas en más de un año, hasta el punto que ya se viene apreciando un abaratamiento de tarifas en unos hoteles que hasta la fecha se había resistido a hacerlo.
Entre los motivos que se atribuyen a este giro, se apuntan principalmente al de la convocatoria electoral en días en lo referido al mercado español, y al parón de las economías europeas los últimos meses, dejando como más afectados a los hoteles con mayor dependencia del cliente extranjero.
Sin embargo, las expectativas para septiembre y octubre son algo mejores, al mismo tiempo de que para agosto existe esperanza en un remonte, después de asumir que los ingresos de un mes tan clave como julio van a cerrarse con una sorpresiva decepción tanto en agencias como en hoteles.

