El absentismo laboral en el sector hotelero continúa en aumento y ya se sitúa en niveles “tremendamente preocupantes”, según se desprende del informe presentado por Umivale Activa, el IVIE y Hosbec, que revela que las ausencias por incapacidad temporal se han disparado desde la pandemia, sin causas objetivas que lo expliquen (“El absentismo está generando un estrés añadido en las plantillas”).
El presidente de la patronal hotelera de la Comunidad Valenciana, Fede Fuster, ha subrayado que se ha convertido en un problema “estructural” que afecta directamente a la calidad del servicio y a la eficiencia operativa. Así, advierte de que, además del impacto económico directo, la ausencia de personal genera sobrecarga en los equipos, eleva el estrés y alimenta un “círculo vicioso” que puede derivar en nuevas bajas (“El absentismo laboral puede traducirse en un déficit en la calidad del producto”).
Los datos del estudio sitúan a España como el país con peores cifras de absentismo por incapacidad temporal de toda Europa. Entre 2018 y 2023 estas ausencias han aumentado más de un 36%, con especial incidencia en las franjas de 20 a 40 años. En el sector hostelero, el índice nacional alcanza el 5,98%, aunque la comunidad valenciana se mantiene por debajo de la media, con Alicante como la provincia con mejores resultados.
El informe también detecta un crecimiento de las bajas por motivos de salud mental, que se han incrementado un 107%, así como de las derivadas de dolencias leves, que suben un 42%. Mientras tanto, patologías de mayor gravedad, como procesos oncológicos o cardiacos, se mantienen estables.
A pesar de estas cifras, el sector subraya el elevado compromiso de una amplia mayoría de profesionales: el 70% no registra ninguna baja. Sin embargo, existe un grupo reducido (el 16,6% de la plantilla) que concentra el 70% de los partes de incapacidad temporal y el 65% del total de días de ausencia, lo que, según la patronal, evidencia la necesidad de actuar con nuevas herramientas.
Con todo ello, Hosbec defiende que la solución pasa por la implicación conjunta de administración, empresas y agentes sociales para trabajar en ajustes legislativos; en una gestión pública más ágil; y en reforzar la prevención, el bienestar laboral y la cultura de reconocimiento. “El compromiso es el mejor antídoto contra el absentismo. Nuestros equipos no son un coste, son nuestro activo más valioso”, ha concluido Fuster.

