El endurecimiento de la normativa en la Comunidad Valenciana se ha traducido en un descenso del número de viviendas turísticas comercializadas a través de Airbnb, Booking y otras plataformas. Así lo confirma un informe de Hosbec, que certifica que el retroceso de esta forma de alojamiento ha sido significativo en la práctica totalidad de los municipios turísticos (Así sortean la ley los propietarios de pisos turísticos).
Sin embargo, la patronal advierte que “todavía queda una importante oferta ilegal de habitaciones en viviendas que se comercializan en estas plataformas y que la legislación autonómica prohíbe”. Es por ello que remarca que “los servicios de inspección tienen un objetivo claramente determinado: sacar de esta oferta todo lo que no sean propiedades o casas completas”.
Como informó Preferente, Exceltur ya advirtió del aumento de la ilegalidad en el alquiler de habitaciones. Puso como ejemplo lo sucedido en Barcelona, que pese a haber logrado una reducción de la oferta clandestina gracias al férreo control sobre las viviendas completas, ha sufrido “un aumento notable” del número de habitaciones ofertadas (1.000 en el último año).
Volviendo al informe elaborado por Hosbec, uno de los aspectos más llamativos es que la ciudad de Valencia es el municipio con mayor número de viviendas de uso turístico comercializadas, alojando a casi el 27% del total de los huéspedes de la Comunidad Valenciana y aglutinando el 20% de la oferta. Le siguen Torrevieja con el 14,7%, Benidorm y Alicante ciudad (10,53% en ambos casos).
Por provincias, Alicante es el territorio que concentra un mayor número de viviendas, acorde a su importancia turística: el 63% se sitúan en esta provincia con Torrevieja como mayor núcleo con casi el 15% del total. En Castellón, Peñíscola y Oropesa son los principales núcleos de operación de las viviendas vacacionales con porcentajes del 5% sobre el total en cada uno de ellos.
