Adjudicatarios, hoteles, empresas de transportes y restauración lo tienen claro: el Gobierno debe dejar de lado el inmovilismo de los últimos años y proceder a la ansiada actualización de las condiciones de los viajes del Imserso. De no ser así, la continuidad del exitoso programa corre un grave peligro (Mundiplan y Ávoris, en vilo por el mutismo del Imserso).
Fuentes expertas consultadas por Preferente consideran que “es el momento de subir el precio a lo usuarios”. Se muestran tajantes y advierten que con la inflación, con unos costes energéticos y de otras materias primas en máximos históricos, resultaría prácticamente inviable dar continuidad al programa.
El Gobierno, que ha protagonizado varios choques internos entre PSOE y Podemos por esta cuestión, tiene ante sí la posibilidad de dar este paso. ¿Por qué? En primer lugar, porque tras años de congelación, la partida destinada a los viajes del Imserso experimentará un crecimiento cercano al 8%, pasando de 66,7 a 72 millones de euros.
Aunque esta cifra dista de la reclamada por el sector hotelero, que pedía 110 millones, el incremento es bienvenido. Hay que tener en cuenta que el Gobierno solo aporta un 20% del total, mientras que los usuarios abonan el 80% restante, lo que vienen a ser unos 212 millones de euros entre los tres lotes en los que se divide el programa (Golpe al Imserso: la partida de 2023, insuficiente para evitar la ruina hotelera).
Al margen del incremento presupuestario, los empresarios del sector creen que la subida de las pensiones de la Seguridad Social, que se han incrementado en enero de 2023 un 8,5% respecto a 2022, debería ser aprovechada para revisar al alza los precios que pagan los mayores por viajar con el Imserso, los cuales llevan congelados durante años. “Si aumentan en línea con las pensiones, en torno al 8%, el contrato se pondría en unos números razonables”, reconocen fuentes cercanas al Imserso.
Choque de Unidas Podemos y PSOE
No obstante, todo sigue en el aire y aún se desconoce si el Ejecutivo procederá a la necesaria actualización de los pliegos, para lo cual debería renunciar a prorrogar los contratos con Mundiplan y Turismo Social, o bien prolongará la agonía un año más, con el riesgo que ello entraña.
En el Gobierno, como ha quedado en evidencia en los últimos meses, hay dos posturas en relación a este asunto. La ministra Reyes Maroto, ahora más centrada en su estrategia para combatir la alcaldía de Madrid a José Luis Martínez Almeida, reconoció abiertamente que el Imserso debía ser objeto de una reformulación (Choque en el Gobierno por el precio de los viajes del Imserso).
Sin embargo, la ministra Ione Belarra, de cuyo departamento depende precisamente el Imserso, se ha mostrado en todo momento contraria a cualquier tipo de revisión, llegando incluso a presumir de la congelación de los precios. “Los viajes no subirán ni un céntimo”, remarcó en su momento (Estocada del Gobierno al Imserso: “Los viajes no subirán ni un céntimo”).

