No da la impresión de que la crisis derivada de la guerra de Irán vaya a diluirse pronto. Mientras tanto, Canarias contempla un fuerte aumento de la rentabilidad por habitación pese a que, al mismo tiempo, está reduciéndose la estancia media de los visitantes (Iberia Express se vuelca con Baleares y Canarias en Semana Santa).
Los dos primeros meses de este año han sido excepcionales, con más viajeros pero estancias más breves. En febrero hubo 350 mil turistas, un 5,5 por ciento más que el año anterior. Como las estancias son más cortas, el número de pernoctaciones no varió.
Tanto en Mogán como en San Bartolomé de Tirajana, la ocupación hotelera supera el noventa por ciento, lo que se puede considerar como un lleno total.
Pero la noticia que más interesa es la facturación. El precio medio de una habitación ha subido a los 153 euros, casi un 6 por ciento más que en el mismo mes del año pasado. Más caro, pero sin que afecte al número de viajeros. Al de internacionales, pero los viajeros españoles han caído en estos dos meses un 37 por ciento.
Menos españoles, más extranjeros, más ingresos, estancias más cortas, es el resumen de los dos primeros meses del caño.
Las estancias mantienen su tendencia a acortarse. Ahora la media es de menos de ocho días.

