El presidente de Globalia, Juan José Hidalgo, acaba de cerrar la venta de sus dos mejores hoteles en España a Stoneweg y la cesión de todos sus resorts dominicanos a Hyatt en régimen de gestión, a la espera de aclarar si puede también en Cuba (Globalia hace caja con la venta de hoteles al fondo suizo Stoneweg).
La marca Be Live quedaría así solo para un hotel en Colombia, otro en Talavera, al mismo tiempo que tres en Mallorca y otros tres en Canarias.
Unido ello a la esperada venta de Air Europa a Iberia, y a la jugada por la que Barceló expulsó a los Hidalgo de casi la mirad de su accionariado de Ávoris, Globalia ha perdido su fundamento como grupo vertical, y su recorrido pivota sobre unos terrenos en Estepona cuyo desarrollo depende de las elecciones municipales y que además tardaría bastantes años en ser realidad (Globalia vende a IAG el 80% restante de Air Europa).
El patriarca del grupo, para evitar este vacío, se ha resistido de todas las maneras a perder el control de su aerolínea. Su todavía rechazo a la venta de Air Europa a Iberia tiene un ejemplo en que en el comunicado sobre esta operación la declaración de la parte vendedora correspondió a Jesús Nuño de la Rosa, mientras que en la de la cesión de sus resorts para que Hyatt los gestione ha tenido a Hidalgo como orgulloso portavoz destacando “un éxito más en la estrategia” de su grupo.
Hidalgo se vio superado por las más altas presiones hace unas semanas para firmar una venta de Air Europa a IAG que no le apetecía. Llamadas de políticos, “sugerencias” bancarias, y contar con menos del 50 por ciento del capital de su aerolínea tras haber vendido el 20 por ciento a Iberia le hicieron bien que no tenía más salida que transigir con fuerzas superiores a las de su control.
El presidente de Globalia tuvo que cambiar súbitamente sus planes de pasar más días en Dominicana cuando se percató de la potencia de los aliados en Madrid para obligarle a salir de Air Europa. La culminación de este proceso está en manos de las autoridades de Competencia, a la vez que Hidalgo siempre quiso enfatizar la ley comunitaria y el Brexit. Todo ello, a fin de no perder su estatus de grande del turismo, con acceso telefónico a presidentes y directores de prensa, al de un mero promotor inmobiliario más.

