Sigue la indignación del sector hotelero contra la nueva ley de vivienda implantada por el Gobierno de España. La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) alerta sobre los “negativos” efectos colaterales que puede tener esta nueva normativa en la oferta de inmuebles. (Los aliados políticos del turismo para poner freno a Airbnb)
La patronal avisa de que la nueva regulación “otorga mayor protección al inquilino y establece un límite al precio de los alquileres”, lo que dará lugar a que “muchos propietarios de domicilios en zonas tensionadas decidan abandonar el alquiler residencial y pasarse al formato vacacional o temporal de corta estancia”. Una opción que “limita una parte de los riesgos de los propietarios y, en muchos casos, ofrecen una rentabilidad mayor”.
Esta situación derivará en “una disminución del stock de vivienda para residencia permanente” en aquellos barrios más tensionados y en los destinos turísticos más demandados. No obstante, afectará de manera “dramática” a aquellas regiones estacionales, donde la falta de viviendas para trabajadores de temporada “ha generado grandes dificultades para conseguir personal y poder prestar servicios”.
Para el presidente de Cehat, Jorge Marichal, “esta situación no se va a arreglar hasta que los propietarios no tengan una total seguridad jurídica a la hora de alquilar sus viviendas. El derecho a la vivienda no debe descansar solamente sobre los propietarios. El impago de los inquilinos podría solucionarse, por ejemplo, con los afianzamientos del Gobierno y la mayor celeridad en el funcionamiento de la justicia ordinaria”.
Al hilo de estos comentarios, la confederación destaca que el efecto nocivo de estas medidas ya ha quedado reflejado también a nivel europeo. En 2020, Berlín puso en marcha la Ley de Limitación del Alquiler. Un año después de su entrada en vigor, el Ifo Institut de Munich analizó la evolución de la oferta, precios de alquiler y compra en la ciudad, y los comparó con las 13 principales ciudades de Alemania. El estudio concluyó que la limitación del precio de los alquileres provocó la escasez de vivienda al reducir más de un 50% la oferta.
Por ello, insta al Ejecutivo a que aproveche esta nueva ley para establecer unas reglas a nivel nacional que aseguren una buena convivencia entre los residentes, los turistas y los usuarios de viviendas vacacionales y alojamientos provisionales.

