Los hoteles más caros del mundo, los que tienen precios bastante superiores a los mil dólares la noche, son los que están teniendo el mayor crecimiento, según publica Financial Times. Sus ingresos aumentaron el año pasado en un 10,6 por ciento. Las tarifas, ya carísimas en 2024, subieron en 2025 un 8 por ciento. Pero la ocupación de estas plazas de estos hoteles, encima, aumentó (Canarias destrona a Madrid como el destino más caro).
Lógicamente, por estos precios no se ofrece sólo alojamiento, sino que la propuesta es un rejuvenecimiento con oferta baños de sonido, que es una inmersión terapéutica con cuencos de cuarzo, tibetanos y gongs, para provocar un estado de relajación profunda. También se suelen ofrecer terapias de oxígeno hiperbárico en cámaras presurizadas.
Los especialistas en el mercado del alojamiento dicen que este tipo de ofertas de alojamiento hiper lujosos no tenían casi cabida en el mercado antes de la pandemia, pero desde entonces la demanda se ha disparado. Muestran así su sorpresa porque prácticamente parece que los más ricos están dispuestos a pagar cualquier precio.
Algunos expertos cuentan el caso de hoteles de este nivel tan exigente que no son capaces de reclutar plantilla adecuada y entre la idea de bajar el servicio y con ello el precio o, por contra, reducir el número de plazas y subir aún más los precios, han optado por lo segundo y les sigue yendo bien.
No hay mucha certeza sobre cuánto tiempo puede durar esta moda que, por supuesto, exige unos niveles de atención extremadamente sofisticados.
