La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) revela que el porcentaje de establecimientos abiertos durante los 12 meses se sitúa cerca del 20%. Otro indicador de este alargamiento de la temporada es que en 2026 la mitad de los cierres hoteleros previstos se han concentrado en la primera quincena de noviembre, frente a un tercio en 2024 (Mallorca alarga la temporada turística como nunca antes).
En el marco de la FEHM, la organización que preside Javier Vich ha resaltado que esta evolución tiene un impacto directo sobre el empleo. Mantener los establecimientos operativos durante más meses permite ofrecer mayor estabilidad a las plantillas, contribuye a retener profesionales y da continuidad a proveedores y servicios.
“Llevamos décadas trabajando para conseguirlo: más estabilidad para trabajadores y proveedores. Pero es fácil perder estos avances si conectividad, servicios e instituciones no acompañan”, advierte Vich.
La FEHM defiende que el objetivo de la isla debe ser consolidar la actividad durante la primavera, el otoño y el invierno, en lugar de seguir concentrando la presión turística en los meses de julio y agosto. Para ello, considera necesario contar con una oferta competitiva, conectividad suficiente, servicios disponibles y promoción.
La federación sitúa este reto entre las prioridades de 2027, con la intención de reforzar la competitividad del destino, incrementar el valor generado por visitante y avanzar hacia un modelo turístico con actividad más repartida durante las cuatro estaciones del año.

