La presidenta del govern balear, Marga Prohens, ha cifrado en 5.000 las plazas de viviendas turísticas que se han reducido en Baleares durante los últimos tres años. Puso esta cifra sobre la mesa durante la décima edición de la Nit del Turisme, celebrada el miércoles en la Finca de Son Verí, en Marratxí, donde defendió el giro hacia la contención turística impulsado por su Ejecutivo.
Según recoge Última Hora, la presidenta sostuvo que las islas han alcanzado el límite de su crecimiento en volumen y defendió un cambio de modelo basado en aumentar el valor generado por la actividad. “Nuestras islas ya no pueden crecer en volumen, sino que ahora solo queda crecer en valor”, afirmó (El cerco a los pisos turísticos ilegales borra miles de plazas en España).
En este sentido, destacó que el crecimiento turístico de julio se situó en el 0,2%, frente al 0,8% registrado en el mismo mes del año anterior. Asimismo, el gasto turístico, según señaló, aumenta “casi el triple” que el número de visitantes.
Prohens vinculó esta evolución con las medidas aplicadas durante la legislatura para contener la capacidad turística. Entre ellas, citó el sistema de una plaza de alojamiento de alta por otra de baja, la prohibición de crear nuevos pisos turísticos, el refuerzo de la lucha contra la oferta ilegal y el acuerdo con las principales navieras para reducir el techo de cruceristas durante los meses de mayor presión.
A estas medidas se suma el compromiso del govern de terminar la legislatura con la entrada de vehículos limitada en las cuatro islas. Prohens defendió que esta política de límites es necesaria para afrontar la presión acumulada sobre el territorio y los residentes. “Hablar de límites y hablar de contención es hoy la mejor manera de defender el turismo en nuestras islas”.
Así, la presidenta situó la sostenibilidad y el bienestar de los residentes como ejes de la política turística de Baleares frente a los años de crecimiento. El consejero de Turismo, Jaume Bauzà, coincidió en este enfoque durante el acto y señaló que el éxito del turismo “no se mide en cifras”, sino en su capacidad para generar “convivencia y oportunidades” para quienes viven y trabajan todo el año en las islas.

