La guerra de Israel y Estados Unidos con Irán está golpeando con especial dureza al turismo de Oriente Medio, que hasta el estallido del conflicto estaba en plena expansión (Las agencias, desbordadas por la guerra en Oriente Próximo).
En estos momentos, las tasas de ocupación en destinos como Dubái u Omán se sitúan en torno al 19% y por debajo del 10%, respectivamente, según declaran a El País desde Meliá y Barceló (Emiratos: Meliá, Riu y Barceló, y las estancias gratis a quienes les cancelen vuelos).
José Canals, director general de operaciones en Mediterráneo, Oriente Próximo y Asia de Barceló, apunta al respecto que “no creo que la actividad hotelera en Oriente Próximo vuelva a la situación de normalidad hasta septiembre u octubre”. “Los presupuestos del año han sido tumbados y estamos minimizando las pérdidas y los riesgos”, admite.
No obstante, el directivo confirma que la cadena mantiene el plan de inversiones en la zona. Es más, afirma que “estamos acelerando la renovación de dos hoteles en Egipto y adelantando las reformas en Omán y en Arabia Saudí”. En la misma línea se pronuncian desde Meliá, asegurando que “mantenemos los planes de crecimiento en Arabia Saudí, Dubái, Baréin y Qatar”.
