Riu ha recibido proyectos para abrir hoteles en París y Ámsterdam, dos de las grandes plazas turísticas del continente europeo donde aún no tiene presencia, pero ha decidido rechazarlos porque no cuadraban con sus criterios de inversión (Riu seguirá eminentemente como vacacional y anhela Barcelona, Roma o Ámsterdam).
Así lo explica Naomi Riu, directora financiera de la cadena mallorquina, quien revela que eran “proyectos que no encajaban” por diferentes motivos: “ni la ubicación exacta, ni el tamaño que pide un hotel nuestro, ni un precio que aguante cuando el ciclo cambie” (Naomi Riu: “La muerte de mi abuelo nos enseñó a planificar el relevo”).
“Seguimos sin abrir en ninguna de las dos ciudades”, confirma, si bien puntualiza que no es “porque no queramos estar; son plazas magníficas”.
“En este sector cada apertura se anuncia y se celebra. Los noes no los cuenta nadie, y son la decisión financiera que más valor protege. Un hotel que no encaja y aun así se firma, consume capital, equipo y atención durante décadas. Ese error no se corrige en un trimestre: se arrastra”, apunta la directiva.
No obstante, remarca que “crecer sigue siendo imprescindible”. “Mi abuelo decía que si Riu se mantiene como está, muere. Pero crecer es la consecuencia de hacer las cosas bien, no un objetivo a cualquier precio”.
Por último, incide en que “en Riu no tenemos un plan con un número de hoteles que cumplir; si este año no aparece el hotel adecuado, no pasa nada. Poder trabajar así es un lujo que solo permite una empresa familiar, y soy muy consciente de ello”. “La parte más difícil llega con el mercado en máximos, como ahora: es cuando más ofertas entran, y cuando más noes hacen falta”, concluye.

