Los turoperadores británicos están disparando su oferta para facilitar el pago a plazos en la compra de viajes, lo que está sobresaltando a un buen número de hoteleros españoles ante esta práctica poco habitual al reflejar la fragilidad de las finanzas del consumidor del Reino Unido (Alarma hotelera: las reservas llevan una quincena frenadas).
El principal mercado emisor para la industria turística española viene viendo afectada su economía por un cúmulo de factores como el Brexit, la inestabilidad política, la fuga de rusos, y también de millonarios árabes, que le han llevado a una lenta recuperación de su vigor desde que irrumpió la pandemia.
Las tasas de ahorro acumuladas desde los confinamientos han bajado agudamente y para el gasto en paquetes vacacionales cada vez se está recurriendo más al crédito. Ello provoca que la expectación por parte de los hoteleros españoles sea máxima ante este inusual formato.
Tanto el viajero británico como el alemán llevan mostrando desde la pandemia una recuperación más frágil, en comparación al crecimiento en cuota de otros como el español o el francés, y esta nueva tendencia de la compra por cuotas de viajes, más frecuente en América, está aplicándose de cara a las reservas para esta temporada y la siguiente.
La sacudida que ha supuesto la elevada inflación y el alza de tipos de interés ha transformado las formas más clásicas para financiar las vacaciones, unido a lo ya revelado por Preferente este miércoles de la tendencia mundial de un súbito freno en el ritmo de la venta de estancias desde hace unas tres semanas.
