La Alhambra de Granada ha vuelto a abrir sus puertas mientras el sector hotelero trata de contener el impacto de la sucesión de terremotos que afecta a la provincia desde el pasado 14 de agosto. El monumento recupera estos días la actividad después del cierre preventivo del martes, aunque mantiene restricciones en algunos espacios (Terremoto: la Alhambra desalojada y temor entre los turistas).
La Alcazaba permanece cerrada y los recorridos se han modificado para facilitar una evacuación rápida en caso de nuevas réplicas. En los Palacios Nazaríes, la visita termina en el entorno del Patio de los Leones, desde donde los visitantes salen por la Puerta del Príncipe, mientras que en el Generalife el itinerario se ha reorganizado para entrar y salir por el Paseo de las Adelfas.
Los hoteleros de Granada han pedido calma y que las decisiones sobre viajes y reservas se tomen con información contrastada, ante el aumento de cancelaciones registrado desde el inicio de la serie sísmica. La Federación Provincial de Empresas de Hostelería y Turismo de Granada advierte de que el balance entre nuevas reservas y anulaciones se ha vuelto negativo, y teme que el efecto se prolongue más allá de agosto y alcance a septiembre y octubre.
En este sentido, sostienen que los establecimientos hoteleros de la capital están sometidos a la normativa de construcción sismorresistente, y rechazan que las imágenes de daños localizados en algunos barrios puedan trasladar la idea de que toda Granada se encuentra afectada. Las consultas y peticiones de cancelación se han multiplicado en los últimos días, según los empresarios, que apuntan al miedo y a la circulación de información descontextualizada como factores que están condicionando la demanda.
No obstante, la actividad turística está recuperando parte de la normalidad. La reapertura de la Alhambra se suma a la vuelta a la actividad de otros equipamientos y servicios, aunque continúan las revisiones de edificios en las zonas más afectadas y algunas instalaciones mantienen restricciones por precaución. La Junta de Andalucía ha inspeccionado centenares de inmuebles y mantiene activo el dispositivo de emergencia mientras prosiguen las réplicas.
La incertidumbre sigue siendo el principal factor de riesgo para el turismo granadino. Los expertos no pueden determinar cuándo terminará la serie ni predecir la aparición de nuevos movimientos, aunque señalan que este tipo de actividad sísmica ya se ha producido anteriormente en la zona. Mientras tanto, intentan mantener abiertos sus principales atractivos turísticos para evitar que el impacto de los terremotos se convierta también en un problema para las reservas de las próximas semanas.

