Travelodge es probablemente la mayor cadena hotelera del Reino Unido, con alguna presencia no muy destacable en España. Está presente en cada rincón del país, con más de seiscientos hoteles, todos ellos de nivel medio (Travelodge allana su expansión por España tras abrir su sexto hotel).
Ayer, inesperadamente, Jo Boydell presentó su renuncia. Los hechos que la provocaron ocurrieron hace más de tres años, en un hotel de Maidenhead, al oeste de Londres. En ese momento, una mujer fue agredida sexualmente mientras estaba en su habitación por un hombre que engañó al personal, se hizo con una llave maestra y entró en la habitación. Al agresor le cayeron siete años de cárcel.
Desde ese momento, han ido apareciendo en los medios algunos incidentes en habitaciones de la cadena. Eso ha provocado críticas a la máxima ejecutiva, quien llegó a afirmar que no conocía los hechos de hace tres años. Pero después se supo que había hablado con la víctima por e-mail.
Ha habido más incidentes en los que las llaves maestras se le dieron a personas que no debían de tenerlas. La cuestión fue a más al punto de que el primer ministro dimisionario, Keir Starmer, le escribió una carta a Jo Boydell para que pusiera orden en la cadena.
Finalmente, Boydell, presuntamente presionada por el Consejo de Administración, presentó su dimisión. Interinamente ocupa su cargo el director financiero, Ray Reidy.

