
El colapso registrado este fin de semana en el aeropuerto de Tenerife Sur tras la entrada en vigor de las nuevas condiciones de acceso para el transporte discrecional ha llevado a los hoteleros a reclamar un cambio en la gestión de los aeropuertos canarios. Ashotel sostiene que la situación era previsible y atribuye lo ocurrido a una política de Aena centrada en la recaudación y no en mejorar el funcionamiento de estas infraestructuras (Canarias: tranquilidad con Ryanair pero malestar con Aena).
La nueva regulación obliga a las guaguas de transporte discrecional a esperar fuera del recinto aeroportuario y acceder a las terminales únicamente para recoger o dejar pasajeros, con un tiempo limitado para realizar la operación. Su estreno provocó importantes retenciones en los accesos y dejó a numerosos viajeros esperando en los andenes mientras los vehículos trataban de llegar a la zona de recogida.
El presidente de Ashotel, Jorge Marichal, responsabiliza directamente al gestor de la situación. “Es un acoso y derribo permanente, una falta de inversión adecuada, una falta de coordinación constante”, ha afirmado. Además, considera que el único objetivo del gestor aeroportuario “es maximizar sus beneficios para incrementar los bonus de sus directivos, a pesar de que esta sea una empresa de titularidad pública en su mayoría”.
La asociación recuerda que ya había advertido meses atrás de las consecuencias que podía tener la implantación de esta tasa sin crear alternativas operativas, como bolsas de espera para los vehículos fuera del aeropuerto, similares a las existentes en otros destinos turísticos. A su juicio, el colapso del pasado fin de semana confirma que la medida se puso en marcha sin incorporar mejoras en el servicio ni nuevas inversiones.
Al mismo tiempo, coincide con la Federación de Empresarios de Transportes en que el nuevo sistema puede empeorar la experiencia de los visitantes desde su llegada a la isla. Ambas organizaciones alertan de que la mayor saturación de la terminal de llegadas y la reducción de los tiempos de espera de las guaguas pueden dificultar la recogida de pasajeros y perjudicar la imagen del destino turístico.
Con todo ello, Ashotel exige la retirada inmediata de la tasa y la creación de una mesa de trabajo con los sectores implicados para buscar una solución consensuada. También insiste en reclamar que Canarias asuma competencias sobre la gestión de sus aeropuertos al considerar que se trata de infraestructuras esenciales para el turismo y para la economía del archipiélago.

