
A través de su yerno, Jared Kushner, el grupo Trump (propiedad del presidente de Estados Unidos) sigue avanzando en la construcción de un complejo inmobiliario en una zona protegida de la costa de Albania (Albania vincula a Trump con un gran resort turístico).
La noticia ha venido provocando una reacción hostil de la sociedad local que lleva ya seis días consecutivos manifestándose bajo el lema “Albania no está en venta” y “Ivanka, vete a casa”. Ivanka Trump es la hija del presidente americano, mujer de Jared Kushner.
El proyecto, aún no formalmente aprobado, pero para cuyo desarrollo se han venido tomando numerosas medidas, está apoyado por el primer ministro, Edi Rama, a quien los manifestantes le pidieron la dimisión, con nulas posibilidades de que eso pueda ocurrir. Rama dice que no va a abandonarlo y acusa a fuerzas extranjeras de estar detrás de las protestas.
Albania está viviendo un ‘boom’ del turismo, aunque los proyectos inversores han venido siendo más bien escasos y las infraestructuras todavía distan de las de un país competitivo.
El nuevo resort está previsto para la zona de Vjosa Narta, situada a unos 150 kilómetros al sureste de la capital, Tirana. Como es habitual en estos casos, la zona tiene toda clase de valores ambientales. Ya hay excavadoras en las playas y se ha vallado la zona con cables de púas.

