
El alquiler vacacional y las segundas residencias están llevando al límite los precios inmobiliarios de Baleares. El valor de los pisos turísticos alcanza ya los 7.800 euros por metro cuadrado en Mallorca, 5.000 en Menorca y 8.000 en Ibiza y Formentera, según el informe Vivienda en Costa 2026 de Tinsa by Accumin recogido por Mallorca Diario (Los pisos turísticos de no residentes inundan Baleares).
La presión de esta demanda turística se traslada al mercado residencial. Los municipios costeros de Baleares registran un precio medio de 4.060 euros por metro cuadrado, un 11,7% más que un año antes, mientras que los hogares necesitan destinar de media el 59% de su renta disponible para comprar una vivienda. Es el mayor esfuerzo de toda la costa española.
En este sentido, destinos turísticos como Ibiza y Formentera concentran algunos de los valores más extremos. La segunda alcanza los 9.814 euros por metro cuadrado y exige un esfuerzo de compra equivalente al 116% de la renta de un hogar medio. En Santa Eulària des Riu, el precio llega a 6.724 euros tras subir un 19,5% en un año, mientras Sant Josep alcanza los 6.337 euros.
A la presión del alquiler vacacional se suma la fuerte presencia de compradores extranjeros en el mercado de segunda residencia. Entre el 40% y el 70% de las compraventas de vivienda vacacional en Baleares corresponden a extranjeros, según Tinsa. Alemanes, británicos, franceses y ciudadanos nórdicos figuran entre los principales compradores en unos destinos donde la demanda turística mantiene los precios al alza.
Sin embargo, la oferta residencial no consigue compensar esta presión. Los municipios costeros concentraron 10.331 compraventas durante 2025 y los visados de obra nueva aumentaron un 12,6%, hasta 1.179, pero Tinsa advierte de las dificultades para abastecer la demanda.

