
El municipio más emblemático del turismo de la Comunidad Valenciana está hoy al borde de la quiebra. El ayuntamiento fue condenado a pagar 352 millones de euros a Murcia Puchades, una sociedad que se vio afectada por decisiones municipales que le hicieron perder aprovechamientos urbanísticos, y simplemente si paga quiebra (Los británicos desplazan a los españoles en Benidorm).
Este viernes se acordó negociar con la sociedad demandante. Y es una negociación en la que no participarán los políticos, para que tal vez tenga éxito. La sentencia es firme y el juzgado ha instado al municipio a concretar el pago (Una ley de hace 20 años asfixia a los municipios turísticos).
El asunto nace con el siglo, cuando un grupo de propietarios de suelo acordó ceder al ayuntamiento suelo a cambio por permisos para edificar en otros solares. Pero el consistorio, que aceptó los términos, debido a los cambios en su dirección, no concedió los permisos que se había comprometido a otorgar. Lógicamente, la sociedad demandó y ha ganado su derecho a recuperar los 283 millones que dice haber perdido más intereses, hasta 350 millones.
Obviamente, ese importe supondría la quiebra de las finanzas municipales, por lo que el ayuntamiento busca soluciones que eviten el desastre. Benidorm, pese al volumen de turistas que recibe, apenas tiene 77 mil habitantes permanentes.

