
Las cadenas siguen a día de hoy haciendo ofertas para el mes de agosto, lo que demuestra que los hoteles no están llenos. Se trata de hoteleras de cualquier tamaño y las promociones se dirigen principalmente al turismo nacional, que no acaba de despegar como se preveía en un principio (Costa del Sol: agosto llega con menos reservas hoteleras de las esperadas).
Como ha podido comprobar Preferente, Barceló, Iberostar, Meliá, H10, Catalonia, Valentín y un largo etcétera de grupos mantienen activas importantes rebajas de hasta el 40%, una práctica poco habitual en plena temporada alta, cuando la demanda suele permitir vender habitaciones sin necesidad de recurrir a descuentos de dicha magnitud.
Fuentes consultadas por este periódico explican que el sur peninsular está siendo uno de los destinos más castigados por su elevada dependencia del turismo español, cuyo poder adquisitivo se ha resentido por la inflación y el consecuente encarecimiento del coste de la vida. Muchos viajeros han optado por acortar sus vacaciones, reducir el gasto o incluso posponer escapadas.
A esta situación se suma un comportamiento más prudente del consumidor, que continúa reservando a última hora en busca de mejores precios, en contraste con los últimos veranos, cuando la venta anticipada relegó al ‘last minute’ a un segundo plano.

