
El absentismo laboral ya supone un coste de 5.959 millones de euros para las empresas turísticas españolas. La pérdida de horas trabajadas alcanza el 6,6% del total y representa el 2,6% de la facturación del sector, una situación que Exceltur sitúa entre los principales factores que están lastrando la rentabilidad de las compañías en un momento de elevada actividad (El absentismo y los impuestos alarman al sector turístico).
Por territorios, Canarias encabeza la clasificación en el sector del alojamiento con una tasa del 12,1%, muy por encima del 7% que se registra a nivel nacional. También superan este dato Extremadura (9,7%), Castilla-La Mancha (8,2%), Aragón (8%), La Rioja (7,3%) y Galicia (7,1%)(Barceló sobre el absentismo: “Tenemos un problema de fondo”).
Asimismo, el problema no afecta por igual a toda la actividad turística. Los mayores niveles de absentismo se registran en las empresas de ocio, donde alcanza el 8,4% de las horas trabajadas, seguidas del alojamiento (7%) y los establecimientos urbanos (7,1%).
La preocupación empresarial se produce en un contexto de creación de empleo. El turismo sumó 71.045 afiliados más en junio que un año antes, un aumento del 3,1%, superior al registrado por el conjunto de la economía. Pese a ello, el lobby reclama medidas para mitigar su impacto y agilizar los procesos de incapacidad temporal.
Por suerte, este escenario coincide con un segundo trimestre marcado por la fortaleza de la actividad turística. El PIB del sector creció un 3,4% en el segundo trimestre, acelerando el ritmo del inicio de año gracias al aumento de la demanda y al posicionamiento de España como un destino seguro en un contexto internacional de incertidumbre. El crecimiento también se reflejó en las ventas de las empresas, que aumentaron un 4,2%.
Sin embargo, ese incremento de la facturación no se está trasladando con la misma intensidad a los resultados empresariales. El fuerte encarecimiento de los carburantes, la energía y los suministros sigue reduciendo los márgenes del sector, con un impacto especialmente significativo en las compañías aéreas. Al mismo tiempo, el crecimiento continúa apoyándose más en el aumento del gasto de los viajeros que en la llegada de turistas.
De cara al verano, Exceltur mantiene unas perspectivas favorables, aunque prevé una ligera moderación respecto a la primavera. La organización estima que las ventas crecerán un 3,2%, con mejores expectativas para los destinos del Mediterráneo peninsular, las ciudades y las comunidades del interior, mientras Baleares, Canarias y Andalucía anticipan una evolución más contenida.
Además, el balance del segundo trimestre ha llevado a revisar al alza la previsión para el conjunto de 2026. Exceltur eleva hasta el 2,7% el crecimiento esperado del PIB turístico, dos décimas por encima de la estimación realizada en abril, aunque condiciona esa evolución a una reducción de la tensión en Oriente Medio que permita aliviar la presión sobre los precios de la energía y los carburantes.

