
Tal como adelantó Preferente, el hotel Santo Mauro es uno de los cuarteles generales usados por Rodríguez Zapatero para sus reuniones de negocios y con personajes variopintos de la política. El Debate publica hoy esta noticia avanzada por nuestro digital el pasado 21 de mayo, aportando ahora el contenido de las agendas de 2024 y 2025 incautadas por la UDEF en el marco del caso Plus Ultra, en las que aparecen reflejados numerosos encuentros del expresidente en este establecimiento madrileño y en otros hoteles de la cadena AC (El hotel Santo Mauro, un cuartel general de Zapatero).
La documentación sitúa al Santo Mauro, ubicado en la calle Zurbano de Madrid, como uno de los escenarios habituales de las reuniones mantenidas por ZP cuando buscaba máxima discreción. Por sus salones desfilaron dirigentes socialistas como José Bono, Miguel Sebastián o Santos Cerdán, además de empresarios y periodistas. Las agendas también reflejan citas en los hoteles AC Cuzco, AC La Finca y AC Pozuelo, reforzando la idea de que la cadena fundada por Antonio Catalán se convirtió en uno de los principales puntos de encuentro del expresidente.
La estrecha relación entre Zapatero y Antonio Catalán explica en parte esa vinculación. El empresario navarro nunca ha ocultado la amistad que mantiene con el expresidente socialista, al que llegó a definir públicamente como “un hermano”. De hecho, en una entrevista concedida en 2019 a Vanity Fair afirmó que “tengo más relación con él que con mi hermano”, además de defender su papel en distintas gestiones internacionales, y asegurar que había visto al exjefe del Ejecutivo “hacer favores a todas las empresas españolas”.
Las agendas también permiten conocer otros hábitos del expresidente fuera del ámbito político. Además de sus reuniones en los hoteles AC, aparecen frecuentes encuentros en restaurantes como Horcher, Zalacaín, Alabaster, La Manduca de Azagra o Don Lay, así como comidas con sus hijas en el restaurante Olmo. Entre las anotaciones también figuran clases de inglés, visitas a la peluquería y desplazamientos habituales a Lanzarote, donde pasa parte de sus vacaciones.
De momento, el Santo Mauro continúa sin ser objeto de ninguna investigación ni judicial ni policial, pero sus paredes son testigos de conversaciones muy interesantes, trascendentales, del expresidente del Gobierno español. Sus salones de estilo palaciego, concebidos para garantizar privacidad y discreción, lo han convertido en un punto habitual de encuentro para empresarios, políticos y otras personalidades, además de alojar durante los últimos años a numerosos rostros conocidos nacionales e internacionales.

