“Decir que en Mallorca no queremos británicos es una irresponsabilidad absoluta”
La candidata del PP a la presidencia de Baleares, Marga Prohens, lanza sus propuestas en materia turística con las que persigue derrotar a Francina Armengol en las próximas elecciones autonómicas. En una entrevista concedida a Preferente, propone dar un salto de calidad en toda la cadena de valor, apostando por un turismo sostenible; combatir el alza desmedida del alquiler vacacional; y volver a dar confianza a algunos mercados, como el británico, que está siendo maltratado por el actual Ejecutivo. (“Armengol ha provocado la saturación turística mirando a otro lado con la oferta ilegal”)
Pregunta. ¿Cuáles son sus principales propuestas en materia turística para Baleares?
Respuesta. Lo primero de todo: levantar la actual moratoria turística y eliminar las políticas previstas de decrecimiento, que no sabemos a dónde nos pueden llevar. Quiero que el turismo siga siendo el principal ascensor social de estas islas, que el turismo siga generando oportunidades y bienestar para nuestros ciudadanos, como lo fue para la generación de nuestros padres o abuelos. También tenemos que apostar por la calidad, con la recuperación de la disposición adicional cuarta de la ley turística impulsada en 2012 por el Partido Popular, que supuso el mayor salto en calidad en décadas, y abrirla no sólo al alojamiento, sino a toda la cadena de valor del sector turístico, incluyendo toda la oferta complementaria; y con mayor inversión para la modernización de las zonas turísticas. Proponemos un fondo finalista para ello con recursos procedentes de la recaudación del impuesto sobre estancias turísticas, con fondos del Estado y con fondos europeos Next Generation EU. En tercer lugar, hay que gestionar nuestro destino, el éxito turístico debe gestionarse.
Quiero un turismo sostenible medioambientalmente, pero también económica y socialmente. Y finalmente, quiero impulsar el trinomio turismo, cultura y deporte, quiero que uno de nuestros principales atractivos para captar un turismo de calidad sea potenciar nuestra oferta cultural, poner en valor la producción de nuestros artistas y creadores, de la misma manera que ha hecho Málaga, y también ser un destino de referencia para el turismo deportivo, vinculado al mar y a la montaña, para avanzar hacia la desestacionalización.
P. ¿Qué deficiencias detecta en la gestión de la región en los últimos años?
R. ¿Qué gestión? Creo que esa es la principal deficiencia: la total y absoluta falta de gestión. Como cualquier sector, como cualquier industria, el turismo tiene unas externalidades negativas que tienen que ser gestionadas y la falta de gestión es lo que acaba provocando esas situaciones de congestión y de sensación de saturación que se vivieron en algunos momentos del verano pasado entre los residentes y los propios turistas, a quienes puede generar también una mala experiencia y que pueden acabar teniendo una imagen negativa de nuestras islas. Como digo, el éxito turístico debe gestionarse. ¿Cómo se ha preparado para este verano el transporte público? ¿Y nuestras carreteras? ¿Y nuestras infraestructuras hidráulicas? También hay que gestionar los flujos humanos, con las nuevas tecnologías, con el big data, para evitar las situaciones de congestión. Y por supuesto, poner todos los medios en la lucha contra la oferta ilegal y contra el intrusismo, que lamentablemente hoy campa a sus anchas.
P. El alza desmedida del alquiler vacacional está dejando sin viviendas a los residentes. ¿Qué medidas propone para frenar el auge de este segmento?
R. La izquierda dijo que si se prohibía el alquiler vacacional se resolvía el problema de la vivienda y no ha sido así. Lo que provoca el aumento de precios es la falta de políticas efectivas de vivienda, la falta de políticas que den incentivos y seguridad a los propietarios para sacar sus viviendas al mercado de alquiler de larga duración, la falta de colaboración con la iniciativa privada para que puedan aumentar la oferta, con viviendas de alquiler a precio tasado, aumentando la densidad para crecer en altura o la reconversión de locales en viviendas. El alquiler vacacional pensamos que es una oferta que permite llevar la actividad turística a municipios sin oferta hotelera y dinamiza su economía, que debe regularse con criterios de calidad y que deben ser los ayuntamientos los que zonifiquen esta actividad, porque no es lo mismo Palma que Pollença, o Eivissa que Montuïri. Lo que por supuesto hay que hacer es combatir la oferta ilegal, que supone una competencia desleal para todos.
P. ¿Cuál es su valoración sobre la política antibritánica que está llevando a cabo Francina Armengol?
R. Nunca pensamos que llegaríamos a leer en medios británicos como cargos del PSOE del Consell de Mallorca se van a la WTM de Londres a decir que en Mallorca no queremos turistas británicos, que mejor que se vayan a otros destinos. Es de una irresponsabilidad total y absoluta. Desde el Partido Popular enseguida presentamos iniciativas para que las instituciones rectificaran y enviaran un mensaje de que el turismo británico, que es mayoritariamente un turismo familiar, de calidad, que viene a disfrutar de nuestras islas, por supuesto es bienvenido. Armengol ha hecho este doble juego: un día ir a una feria y fotografiarse con el sector y al día siguiente dejar que sus socios o incluso sus compañeros del partido atacaran al turismo.
P. ¿Planea reducir/mantener/incrementar el número de plazas turísticas de la región si sale presidenta?
R. Lo decía antes, no se puede crecer ilimitadamente, pero los límites ya están establecidos con criterios técnicos y objetivos con las bolsas de plazas que fijaba la ley turística de 2012 del Partido Popular, y eso es lo que yo voy a respetar, dejando por supuesto la gestión de las bolsas en manos de cada consell. Las bolsas de plazas deben dar seguridad jurídica y garantizar la libre competencia y la generación de nuevas oportunidades, y aquellas plazas que se reconviertan por un cambio de usos o sencillamente se den de baja, no se destruirán, sino que volverán a la bolsa.
P. ¿Cuál es su propuesta para frenar el fenómeno del “turismo de borrachera”?
R. Primero, apostar decididamente por un turismo de calidad, y segundo, hay que hacer cumplir la ley y la normativa vigente, así de fácil. Hemos apoyado el decreto contra el turismo de excesos y todos los ayuntamientos tienen normativas claras de convivencia y hay que hacerlas cumplir. Para ello se necesitan agentes policiales, y a día de hoy en los municipios falta policía local. Por eso nuestro compromiso es colaborar con los ayuntamientos para garantizar que tengan cubiertas sus plantillas. También hay que garantizar la presencia de Policía Nacional y de Guardia Civil, para que la seguridad sigua siendo una de nuestras principales fortalezas como destino.
P. En resumen, ¿cuáles cree que son los retos que afrontará el sector turístico durante este año de aparente recuperación?
R. Son muchos los retos que afronta el sector turístico: la sostenibilidad económica, social y medioambiental que defendemos requiere de una gestión de excelencia y que asegure el equilibrio entre la generación de oportunidades, el bienestar de los ciudadanos y la protección y conservación de nuestro entorno y nuestros recursos.