
Por las calles de Kansas, Houston, Miami o Nueva York no se percibe en absoluto que en breve la Copa del Mundo vaya a celebrarse allí. Esto podría entenderse, pero lo que es absolutamente sorprendente es que los hoteleros tampoco encuentren ningún rastro en sus sistemas de reservas: no hay prácticamente ningún cliente confirmado (Pánico hotelero en Estados Unidos a un boicot al Mundial de Fútbol).
Según publica la BBC, se da el caso de que las patronales hoteleras de estas ciudades dicen que hay menos reservas este año que en el mismo momento de 2025, cuando obviamente no se esperaba ningún evento de primer nivel mundial (Palabras mayores: EEUU pierde un 14% del turismo).
“Nos vendieron que la Copa del Mundo iba a ser un gran fenómeno y nos han estado hablando de ello durante años”, señala Deidre Mathis, propietaria de un hotel pequeño en el centro de Houston, pero “ahora miramos el calendario y vemos que pasa febrero, marzo y abril y seguimos sin vender las plazas para el Mundial. Y no sólo ocurre en Houston, sino que es por todo”.
No sé sabe por qué está ocurriendo esto, pero hay interpretaciones que apuntan a las medidas impopulares aplicadas por el Gobierno a la entrada de extranjeros. Y a que las entradas para los partidos son “fenomenalmente caras”, según algunos hoteleros.
La BBC publica que incluso Trump dijo que “el no pagaría ese precio” por una entrada como las de la final Nueva Jersey, que se ofrecen a 32.970 dólares cada una.

