
Los pisos turísticos en España crecieron un 9,2% en el último año. Este es el dato que revelaba recientemente el Instituto Nacional de Estadística (INE) para un segmento que ya acapara el 1,3% del total del parque de viviendas del territorio nacional, con un número de plazas de más de 1,7 millones. (El modelo Airbnb sigue creciendo sin control en España)
Por Comunidades, Andalucía, Comunidad Valenciana y Cataluña son las zonas más tensionadas por el auge del modelo de Airbnb y otras plataformas, con 79.065, 58.337 y 52.026 apartamentos, respectivamente. Por detrás se encuentran Canarias (44.376), Baleares (26.507), Madrid (16.970) y Galicia (18.080).
Estos datos son desde el punto de vista general, pero es importante saber, cuales son los puntos calientes en función del total de viviendas censadas. En este apartado, aparecen en escena Las Palmas, Girona, Málaga, Santa Cruz de Tenerife y Alicante.
En la provincia canaria, el porcentaje de pisos turísticos es de un 4,37, frente al 4,27% de la catalana, el 3,92% de la andaluza, el 3,78% de la otra canaria y el 2,81% de la valenciana. En cuanto al número de plazas, cuentan con 104.014, 122.515, 197.849, 84.341 y 201.492, respectivamente, es decir, más de un 40% del total nacional entre las cinco.
Si nos centramos en el ámbito local, hay tres situaciones realmente alarmantes. En el municipio de Yaiza, en Lanzarote, que cuenta con apenas 16.000 habitantes, un 22% del parque total de viviendas corresponden al apartado turístico. Le siguen La Oliva (Fuerteventura), con un 21,5% y Búger (Baleares), con 21,4%.
Pese a que, tradicionalmente, el alquiler vacacional ha tenido mayor presencia en destinos de sol y playa de la zona de levante, Cataluña o los dos archipiélagos, ya está ampliando de manera peligrosa su rango de actuación hacia el norte de España. De hecho, (22,4%), Cantabria (21,4%), Asturias (21,1%) y País Vasco (17,6%) son los destinos donde más ha crecido este segmento.

