
Aunque todo el mundo ha escuchado hablar de los incendios forestales en Burdeos, en realidad ha sido en su área de influencia y no propiamente en la ciudad. La región es La Gironda, que ha visto empresas incendiadas por un lado y otras que han quedado totalmente sin clientes, aunque no hayan sufrido daños (UNAV ofrece apoyo a las agencias afectadas por los incendios).
Ayer, ya con las llamas más calmadas, varias organizaciones de empresarios pidieron apoyo de las compañías de seguros para poder salir adelante. Reclaman que se compensen las pérdidas de explotación.
En el mundo del turismo, por supuesto ha habido fuga de clientes, los cuales no van ahora a viajar para pasar el verano en un bosque quemado. Setenta campings fueron evacuados, aunque no hubiera habido muchos incendios en ellos.
El problema es que la mayor parte de los contratos de seguros no prevén indemnizaciones si no hay daños materiales. Por ejemplo, hay muchos hoteles, bares y campings que no sufrieron daños pero que llevan una semana sin clientes.
Los empresarios turísticos, visto el caos, piden “un fondo de apoyo financiero”, lógicamente al gobierno. Afirman que muchas empresas podrían desaparecer permanentemente. Hablamos de unos 20 mil negocios, de los que una parte son turísticos.

