
El presidente de Meliá y también de Exceltur, Gabriel Escarrer, recuerda que «el sector turístico, que representaba el 13% del PIB en 2019 y ahora aporta un empuje del 60% a la recuperación del conjunto de la economía no tuvo las ayudas a fondo perdido que tuvieron las empresas en otros países como Francia, Alemania o Estados Unidos… y ahora tenemos esas empresas aquí, compitiendo con nosotros».
«Hace falta es un plan de hacia dónde hay que llevar la industria en 20 o 30 años. Yo creo que a la calidad más que la cantidad. Pero nuestros ministros ponderan más si llegan 83 millones de turistas que el gasto y el impacto social. El turismo de desmadre o los viajes de estudios no generan ningún impacto, generan molestias», señala el líder de Meliá en una entrevista con El Mundo.
Para Gabriel Escarrer, «el problema es que todas las competencias están delegadas en las CCAA y con cada cambio de gobierno se quiere cambiar todo. Falta estabilidad, como en la educación. Lo que funcionaría es una hoja estratégica elaborada con colaboración público privada».
Sobre el alquiler vacacional, al que «sin ninguna duda» responsabiliza de la turismofobia creciente, recuerda que «donde hay hoteles de temporada muchos han destinado su casa a este alquiler y lo hacen sin licencia. Todo ha empeorado con los límites del 2% a las subidas de alquileres de la Ley de Vivienda porque entonces los propietarios lo llevan al alquiler turístico. Por muy bien que pagues nunca podrás compensar el coste de la vivienda», lo que también crea «problemas para captar policías, médicos, profesores».
Gabriel Escarrer, que acaba de suceder a su padre en la presidencia de Meliá, y que en la foto aparece en la inauguración del primer Zel junto a Rafa Nadal y su primogénito Alejandro Escarrer Puerto, que estudia en Wharton y que ya ha trabajado en Blackstone, anticipa también un boom del turismo asiático tras tres años sin poder viajar y con altas tasas de ahorro en China, Japón, Corea del Sur o Australia.

