
El Juzgado de lo Mercantil número 14 de Madrid ha eximido a Kike Sarasola y al resto del consejo de administración de la quiebra de Room Mate. Sigue así el criterio del administrador concursal, PwC, declarando fortuito el concurso de la cadena (El ambicioso plan de Kike Sarasola con Room Mate: “Ahora toca crecer”).
Según el auto al que ha tenido acceso Expansión, ninguno de los acreedores personados en el procedimiento ha presentado “informes razonados” que permitan calificar el concurso de culpable, por lo que se ha determinado que los administradores no agravaron la situación de la hotelera.
Como publicó Preferente, el pasado mes de diciembre PwC calificó el concurso como fortuito, manteniendo como únicas causas de la quiebra la pandemia, el préstamo de Atitlan y la pérdida de apoyo financiero de Sandra Ortega.
La decisión de la justicia permite a los máximos representantes de la hotelera librarse de una dura situación. De haber sido declarados culpables, tendrían que haber afrontado fuertes consecuencias económicas e incluso podrían haber sido inhabilitados para gestionar o dirigir cualquier otra empresa.

