
El hotel Palacio, de Albacete, ha entrado en concurso de acreedores, debido a la crítica situación financiera que atraviesa.
Por los impagos a los trabajadores, en agosto, CCOO convocó una huelga de diez días precisamente para la feria, momento en el que la ciudad y lógicamente el hotel suelen tener los mayores índices de visitantes. Los impagos se solucionaron, pero el concurso de acreedores posterior demuestra que la crisis es profunda.
El hotel es parte del complejo del palacio de congresos de la ciudad, de titularidad municipal. Precisamente en febrero pasado el ayuntamiento aprobó un nuevo proceso de adjudicación de la explotación conjunta del hotel con el centro de convenciones. Se espera que de esa forma otra empresa se haga cargo de la gestión del hotel y se subrogue a los trabajadores.
Ahora la justicia debe designar un administrador de la sociedad explotadora del hotel y decidir los pasos a tomar. Mientras tanto, hay que arrastrar esta situación hasta que el ayuntamiento culmine el proceso burocrático de adjudicación a una nueva empresa, lo cual con suerte podría tener lugar a finales de este año y tal vez a principios del que viene.

