
La valoración global de las ofertas, más allá del precio, es el principal argumento que ha llevado al administrador concursal a situar al grupo Grumasa-Martinón por delante de Lopesan en la puja por los hoteles de Mar Abierto. Así lo expone en un informe de 34 páginas remitido al Juzgado de lo Mercantil número 1, en el que detalla los factores que inclinan la balanza hacia Martinón pese a no haber presentado la propuesta económica más elevada (Martinón se impone a Lopesan en la puja por los hoteles de Mar Abierto en Canarias).
Aunque Lopesan ofertó 85.001.000 euros frente a los 85.000.000 de su rival, el administrador considera que la diferencia es irrelevante y subraya que el importe “es meramente indicativo”. En su análisis introduce otros elementos como la asunción de gastos y pasivos, los derechos de cobro pendientes, la continuidad de servicios esenciales y el impacto laboral. Desde esa perspectiva, sostiene que la propuesta de Martinón resulta más beneficiosa para el proceso concursal.
Según Canarias7, el tratamiento de las plantillas es uno de los aspectos que más peso tiene en el informe. Ambas compañías se comprometen a subrogar a los trabajadores con contratos vigentes en el momento de la adjudicación, manteniendo antigüedad y derechos laborales, pero Martinón amplía ese compromiso a los empleados en excedencia, unos 25, que Lopesan no incluye. Esto favorece la estabilidad y reduce el riesgo de conflictividad laboral.
También se analiza la continuidad del parque acuático Lago Taurito y del servicio de lavandería, considerados piezas clave del producto turístico. Aunque ambas ofertas contemplan la subrogación de estos servicios, el administrador vuelve a inclinarse por Martinón al entender que dispone de un conocimiento más actual y detallado del funcionamiento del parque y de su integración en la experiencia de los clientes alojados, un factor relevante para evitar disrupciones en la operativa.
En el plano comercial, el informe reconoce el prestigio y la solvencia de ambos grupos ante los turoperadores, pero apunta que la continuidad de una propiedad vinculada al actual gestor facilitaría el traspaso de la explotación. En este sentido, destaca el “relevo natural” que supondría el paso de la gestión a la propiedad dentro del entorno de Martinón, así como los resultados obtenidos en los últimos cinco años y su actuación durante la pandemia, cuando activó financiación interina para mantener abiertos los establecimientos y preservar su valor.
La diferencia más significativa entre las ofertas se localiza en los derechos de cobro de los depósitos realizados por turoperadores por servicios aún no prestados, estimados en torno a 2,5 millones de euros. Mientras Lopesan los incorpora a su favor, Martinón solo asumiría los derechos generados tras la transmisión. “Dicha diferencia no es baladí”, señala el informe, que recuerda que la recomendación no es definitiva y que será el juez quien tome la decisión final.

