
Los hoteleros ya lo venían advirtiendo y los datos respaldan su mensaje. Pese al fuerte incremento de los precios en los últimos años, España mantiene una ventaja competitiva frente a otros grandes destinos europeos (Escarrer (Meliá): “Aspiramos a cobrar tarifas de 400 a 600 euros”).
El último informe de SiteMinder sitúa a nuestro país como el tercer destino europeo más barato para alojarse este verano, respaldando el discurso defendido por primeros espadas del sector como Gabriel Escarrer (Meliá) y Raúl González (Barceló), que han insistido en que las tarifas hoteleras españolas están por debajo de las de sus principales competidores del viejo continente.
Según los datos recogidos en el estudio, de los 11 grandes destinos turísticos de Europa, solo dos presentan precios hoteleros más asequibles que España. Se trata de Austria y Alemania, donde las tarifas medias durante los meses de julio, agosto y septiembre oscilan entre los 238 y los 243 euros en el primer caso, y entre los 190 y los 249 euros en el segundo.
En España, alojarse en un hotel cuesta de media 271 euros en julio, 275 en agosto y 249 en septiembre. Por delante en la clasificación se sitúan Irlanda, Suiza, Reino Unido, Portugal, Italia y Francia. En todos ellos, los precios hoteleros son más elevados, llegando las diferencias en algunos casos hasta los 100 euros por persona y noche (Los destinos españoles bajan precios ante el freno de reservas para verano).

