
El Ayuntamiento de Barcelona ha recuperado más de 287.000 euros tras inspeccionar las cuentas de una veintena de empresas dedicadas al alquiler de pisos turísticos, dentro de una campaña conjunta con la Agencia Tributaria de Cataluña para verificar que estas actividades tributan correctamente. Las actuaciones iniciales han dado lugar a 47 liquidaciones del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), además de un incremento del padrón anual en casi 80.000 euros (El método de Barcelona para erradicar los pisos turísticos ilegales).
Según informa La Vanguardia, tras esta primera fase, el consistorio ha abierto procedimientos de inspección a 99 entidades que gestionan 1.300 viviendas de uso turístico y a tres compañías con 105 apartamentos, lo que suma un total de 102 empresas investigadas. La campaña, que se prolongará hasta 2028, tiene previsto alcanzar a 463 empresas responsables de más de 2.500 alojamientos en la ciudad.
El teniente de alcalde de Turismo y Hacienda, Jordi Valls, explicó que el objetico es “velar para que todo el mundo pague los impuestos que les toca pagar”, añadiendo que se trata de una obligación de la administración ante el volumen económico que mueve el sector. Sin embargo, evitó hablar de fraude o evasión, y remarcó que el propósito no es sancionar al sector, sino regularizarlo.
La fase final de esta campaña será la más extensa y se desarrollará entre 2026 y 2028. Se centrará en entidades que operaron en 2023 sin declarar actividad económica alguna, pese a estar involucradas en el alquiler turístico. Estas inspecciones permitirán comprobar si las empresas están registradas correctamente y si tributan en función de los ingresos generados, especialmente en casos en que superen el millón de euros anuales.
La iniciativa ha sido posible gracias al intercambio de datos entre administraciones. La Agancia Tributaria de Catalunya ha proporcionado al Institut Municipal d’Habitatge información sobre viviendas de uso turístico, hoteles y albergues que abonaron el impuesto autonómico de estancia. Estos datos se han cruzado con del IAE para detectar discrepancias.

