
La presidenta de Baleares, Marga Prohens, ha cerrado la puerta a una posible subida del IVA en la hostelería y el alojamiento turístico después de que la Comisión Europea haya planteado elevar del 10% al 21% el impuesto aplicado a restaurantes y hoteles (Prohens culpa a la izquierda de la saturación: “Dieron 115.000 plazas turísticas en ocho años”).
Según Última Hora, Prohens se ha posicionado “en contra de cualquier subida que recaiga sobre las espaldas de la gente de aquí. Somos la segunda en aportar y la undécima en recibir. No podemos aceptar una subida que no tenga un retorno inmediato a estas Islas. No podemos aceptar que acabemos siendo una vez más la caja recaudadora del Gobierno”.
En este sentido, lejos de defender una mayor presión fiscal, la líder del govern ha apostado por la dirección contraria. Durante su intervención, ha reclamado reducciones tributarias en ámbitos como los alimentos básicos, el suministro eléctrico y el acceso a la vivienda. Especialmente, ha puesto el foco en los jóvenes que intentan comprar su primera casa y ha cuestionado que se mantengan gravámenes que, a su juicio, dificultan ese objetivo.
La presidenta también ha rebajado el alcance de la propuesta europea al recordar que se trata de una medida que “no es vinculante y no es obligatoria su aplicación”. Aun así, ha aprovechado el debate para cargar contra la política tributaria del Gobierno central: “Ha realizado 150 subidas de impuestos desde 2018”.

