
Goretti Sanmartín, la alcaldesa de Santiago de Compostela, del Bloque Nacionalista Galego, acaba de anunciar que introducirá un nuevo impuesto a los visitantes a la ciudad, uno de los destinos de peregrinación más populares del país, con más de 300.000 turistas anuales (Santiago, sin viviendas por el aluvión de turismo en el centro).
La alcaldesa dijo que los habitantes de la ciudad están hartos de ser un “parque temático” y pretende introducir un nuevo impuesto con el que incrementar el control del viajero. El objetivo es mejorar la calidad de los visitantes y hacer del casco histórico de Santiago un lugar “cómodo y respirable” tanto para vecinos como para veraneantes.
Sanmartín explicó que es necesaria una tasa para “financiar algunos de los gastos” de los turistas y señaló que quiere “un crecimiento planificado y controlado, con una oferta basada en la autenticidad y el patrimonio”.
“Quiero que este municipio deje de ser solo un destino turístico y un parque temático. Quiero un Santiago del que no haya que huir por el turismo descontrolado”.
El objetivo de la ciudad es hacer un turismo “diferente, de calidad”, creando nuevas políticas “para las personas que viven y trabajan allí” para mejorar la convivencia. “Buscaremos fórmulas, por ejemplo, para que no proliferen las tiendas de souvenirs, que se han hecho con los bajos de la mayor parte del Casco Antiguo”. Añadió que se buscará reordenar la Plaza del Obradoiro.

