
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha cargado contra el “relato turismofóbico de la izquierda”, defendiendo el papel del turismo en la ciudad y rechazando planteamientos que, a su juicio, cuestionan una actividad “necesaria” para la región (Arturo Bernal: “La turismofobia está siendo alentada por la izquierda”).
En una entrevista concedida a Las Provincias, ha destacado que atacar al sector es una posición “absurda” teniendo en cuenta que se trata del principal motor económico del país. Sin embargo, ha apuntado que “hay que tener muy claro que no se trata de ganar más dinero a costa de la ciudad”, si no de que “la ciudad gane” (Las regiones de Europa se plantan contra los antiturismo).
La edil ha relacionado esta posición con la política municipal sobre vivienda, uno de los principales problemas de la ciudad. Así, ha asegurado estar “sufriendo las consecuencias de una herencia nefasta”, recordando que, según la Universidad Politécnica de Valencia, la situación actual es fruto de “la inacción de la última década”.
Frente a ese escenario, ha puesto en valor que el Ayuntamiento ha puesto en marcha mil viviendas de protección oficial y ha multiplicado por cuatro las viviendas de alquiler. Además, ha presumido de ser “el único gobierno que ha puesto coto a los apartamentos turísticos irregulares”, en referencia a la suspensión de licencias y a una ordenanza que calificó de “durísima”.
En esta línea, ha avanzado que en las próximas semanas se presentará un paquete de nuevas medidas vinculadas a la vivienda, entre las que destacó la reconversión de apartamentos turísticos en uso residencial. Esta iniciativa permitirá que, “en un plazo de seis meses”, los propietarios puedan solicitar el cambio de uso “de terciario hotelero a residencial”, siempre que se cumplan las condiciones de habitabilidad.
Por otro lado, se ha pronunciado sobre a la tasa turística, apuntando que “no es un tema tabú”, pero que “no es el momento” de implantarla. A este respecto, cree que hay que “dejar que el sector se recupere”, y, en caso de implantarse en el futuro, será “de la mano del sector”.

