Periodistas cuenta su experiencia de trabajar en casa

Conversamos con las periodistas Erika Rodríguez, de Sociales, Vida y Estilos del periódico El Dia, y Maritza Morillo, de Las Sociales de Listín Diario, quienes nos hablaron de las ventajas y desventajas de trabajar desde sus hogares.

 

Santo Domingo. – De estar en la sala de redacción y salir a las calles a dar cobertura a las distintas actividades sociales, periodistas de la llamada crónica rosa han tenido que adecuarse a otra forma de conseguir la noticia, pero desde la comodidad de sus hogares.

 

Es que la pandemia del COVID-19 obligó a los medios de comunicación a aplicar el llamado distanciamiento físico para evitar la propagación del virus.

 

Conversamos con las periodistas Erika Rodríguez, de Sociales, Vida y Estilos del periódico El Dia, y Maritza Morillo, de Las Sociales de Listín Diario, quienes nos hablaron de las ventajas y desventajas de trabajar desde sus hogares.

 

Para las comunicadoras una de las ventajas de trabajar desde la casa ha sido poder estar más tiempo con la familia y vigilar más de cerca a los hijos, una rutina a la que se le agrega los quehaceres del hogar y ayudar a los niños con los estudios, ya que también la docencia se está recibiendo en línea.

 

“Trabajar en casa me permite estar pendiente de la familia y vigilar más de cerca a los hijos, pero también el hecho de estar en la casa se te hace más difícil la concentración en el ámbito laboral”, dice Maritza Morillo.

 

La comunicadora comienza su rutina a las 8:00 de la mañana, luego de realizar algunas tareas del hogar y preparar el primer alimento del día de los niños.

 

“A veces siento que me vuelvo loca; pero nada, respiro y salgo a flote. Mientras trabajo voy cocinando y le pongo tarea a los pequeños. Miguel Antonio de 10 años arregla su cama y barre la casa, mientras que Benjamín Salvatore, el más pequeño, despolva la casa y organiza sus juguetes. Luego de comida continúo trabajando y los niños hacen su tarea del colegio. Al terminar las reviso y por la noche les envío a las profesoras por WhatsApp”, dice Morillo.

 

Mientras que Jesús Miguel, el mayor de los hijos, le ayuda con la limpieza de la casa y con la tarea de los pequeños.

 

Maritza Morillo añade que ser organizada le ha permitido salir adelante para poder cumplir con sus funciones y poder reportar sus trabajos a tiempo para el periódico, que implica desde contactar a los entrevistados, pautar hora para las entrevistas y luego redactar la historia. “Pero he podido resistir”, dice.

 

Al llegar la noche Morillo busca un poco de distracción viendo televisión con sus hijos. “Aquí nos graduaremos en un master de súper mujeres. De verdad que estamos envuelta en un cambio que nos ha obligado a sacar de abajo para demostrar que, si podemos, y de esta lección aprendamos a sacar lo positivo”, agrega la periodista.

 

Disciplina. – Para Erika Rodríguez trabajar desde casa requiere una gran disciplina y entrega, “uno extraña su ambiente laboral, los compañeros, la tranquilidad o comodidad con que se hace el trabajo. En mi caso que tengo niñas pequeñas y no entienden, a veces entre juegos y bulla una se desconcentra y resulta difícil establecer límites”, asegura.

 

Su rutina comienza a las 9:00 de la mañana organizando el hogar y preparando el almuerzo, ir al supermercado o el banco en ocasiones.

 

“Por lo regular trabajo las entrevistas de tarde o noche, programo mi semana con los temas y así es más fácil, no tengo pendiente que mi jefe me esté esperando para montar las informaciones del día a día”, añade.

 

Erika afirma que “me resulta mejor así, pues, aunque bajaron la tirada de las páginas ya entre las doce del mediodía y dos de la tarde nuestra sección está lista”.

 

Para ella una de las ventajas de trabajar desde su casa es que el horario es más flexible, “no hay que producirse para salir, te economizas el combustible, tienes más tiempo para tu familia y te libras de los atascos diarios como el tapón”.

 

Para poder cumplir con sus roles, la periodista nos cuenta que cuenta con el apoyo de su esposo que es educador y se encarga de ayudar con las tareas a su hija mayor Violet.

 

“En casa siempre he tenido mi organigrama estipulado para los quehaceres que no han cambiado con la cuarentena, aunque el servicio no esté viniendo sigo limpiando dos veces por semana, de vez en cuando mi esposo e hija mayor lavan los platos, yo lavo la ropa, él la tiende y entre todos la arreglamos”, explica.

 

La planificación ha sido su aliada siempre y según nos cuenta cada comienzo de semana elije las prioridades; con relación al trabajo decide los temas que va a presentar, “casi siempre una semana antes ya sé que haré para la siguiente lo que me permite trabajar con tranquilidad, sin prisa y tener ventaja de horario y tiempo”.

 

“Y los compromisos del hogar también así los manejo, una semana antes determino los días de hacer las diligencias, compras, entre otras cosas”, manifiesta la comunicadora.

 

Erika Rodríguez dice que con organización y disciplina hay tiempo para todo; en su caso se distraer leyendo la biblia, viendo serie de televisión, jugando con sus niñas, tomar aire puro y bañarlas en la piscina.

 

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