
La presidenta de Baleares, Francina Armengol, declara en una entrevista a Diario de Mallorca a poco de iniciarse Fitur que su objetivo sobre el Turismo pasa «por la disminución de la presión en verano».
Esta meta es la misma que durante la pasada World Travel Market (WTM) de Londres expresó a ‘The Sun’ la directora de Turismo del Consell de Mallorca, Lucía Escribano, diciendo que «los turistas británicos no son bienvenidos en verano».
Entonces, el Consell de Mallorca trató de minimizar el impacto de estas palabras en la isla con el argumento de que la entrevista es a «un tabloide» «que solo busca generar clics», pese a haber sido la institución la que eligió a este periódico precisamente por ser el de mayor tirada en Reino Unido.
La propia Escribano, quien afirmó que sus declaraciones fueron tergiversadas, ya quiso poner el énfasis en que se trataba de «un tabloide». Poco después, también el conseller insular de Turismo, Andreu Serra, lamentó el comunicado de las patronales hoteleras dieran «credibilidad a una información totalmente tergiversada por un tabloide británico», que fue descubierta en primer lugar en España por ‘Preferente‘.
Armengol también pide en su entrevista reducir el peso del turismo frente a otros sectores, que a su juicio traen empleo de más calidad, pues aboga por «apostar por otros sectores económicos que nos aporten mayor estabilidad y mayor calidad de empleo para crecer de otra forma».
La presidenta balear, aunque no concreta estos sectores que aportan más estabilidad, ni la manera en la que se mediría la calidad del empleo, ni la forma en la que se crecería, presume también de que «ningún otro gobierno, excepto el nuestro, ha limitado la llegada de cruceros, ha paralizado las plazas, ha dicho de forma clara que no quiere turismo de excesos o ha implementado una ecotasa cuando toda la derecha mediática, política y económica estaba en contra».
«Soy consciente de las desventajas del turismo», insiste Armengol, al mismo tiempo que revela que unas «200.000 familias viven directamente de esto e, indirectamente, muchas más», en un archipiélago con alrededor de un millón de habitantes.

